Rigoberta Menchú

Rigoberta Menchú Tum nació en Uspantán, El Quiché, Guatemala, el 9 de enero de 1959

Rigoberta MenchuEsta noche quise escribir sobre Rigoberta Menchú, líder indígena guatemalteca que representa la lucha de los pueblos indígenas de su país. Su historia es relevante pues es una con la que se pueden identificar millones de latinoamericanos, con la diferencia, tal vez, de haber sido más trágica, más sangrienta, y más dura que la de la mayoría.

Hija de Vicente Menchú Pérez y Juana Tum Kótoja, Rigoberta es una mujer indígena K’iche, del grupo étnico Maya. De niña perdió dos hermanos debido a las condiciones de vida en las plantaciones donde trabajaba su familia la mayor parte del año. Fallecieron por desnutrición y por envenenamiento con pesticidas.

Su padre participó en movimientos sociales que buscaban mejorar las condiciones de trabajo y tenencia de tierra de campesinos indígenas en Guatemala. Falleció durante una protesta en la embajada española. Otro hermano y su madre fueron perseguidos, apresados, torturados y asesinados.

En 1981 ella se refugió en el exilio en México donde narró su historia, que posteriormente se publicó como su autobiografía: “Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia” (Elizabeth Burgos 1984). Esta autobiografía expuso las atrocidades cometidas por las fuerzas militares en Guatemala. En 1992 Rigoberta recibió el Premio Nobel de la Paz. Con el dinero del premio estableció una fundación, en nombre de su padre, para apoyar la lucha de los derechos humanos de poblaciones indígenas.

Luego de haber recibido el nobel un antropólogo estadounidense descubrió incongruencias en la historia de Menchú, una de ellas, por ejemplo, fue que contó haber sido testigo del asesinato de su hermano.  Así comenzó una campaña de desacreditación que planteó revocar su premio nobel. En su defensa el Comité encargado declaró que la otorgación del premio no se basó exclusiva/principalmente en la autobiografía, sino en la relevancia de Menchú en sacar a luz las injusticias cometidas en Guatemala por parte del ejército, especialmente contra el pueblo indígena Maya.

La historia de Rigoberta, igual que la de muchos latinoamericanos está marcada por acontecimientos políticos, persecución militar, represión y tortura. Sufrió las consecuencias de la guerra civil que se vivió en Guatemala desde 1960 hasta 1996, durante la cual se estima que 200.000 personas desparecieron o fueron asesinadas. Su padre falleció en 1980 durante una protesta, en un incidente conocido como “La quema de la Embajada española”.

Para mi no es posible entender que un país haya ejercido tanta violencia contra miembros de su propia sociedad civil. Además no se puede ignorar una correlación entre el aparente éxito de movimientos sociales en la distribución mas equitativa de tierras y recursos, con el incremento de la presencia militar y la opresión política.

En Guatemala en 1952 salió un  decreto de redistribución de tierras en favor de poblaciones rurales. Anteriormente, como en todo el continente, las tierras productivas pertenecían a una élite de descen-dencia Española. En Bolivia ese mismo año se llevó a cabo la reforma agraria, decretando: “la tierra es del que la trabaja”. El primer golpe en Guatemala fué en 1954, en Bolivia fué en 1964.

Fué interesante leer en la recopila-ción de wiki sobre la Guerra Civil de Guatemala, que el golpe militar del 54 se realizó con apoyo de EEUU pues el dep. de Estado y Compañias fruteras consideraron los movimientos sociales como revueltas comunistas. Esto marcó el comienzo de décadas de apoyo estadounidense en un proceso de disolución de los avances alcanzados en cuanto a reformas sociales y económicas, y al progreso en el marco legislativo y democrático. Se prohibieron los sindicatos y partidos de izquierda, llevando a la radicalización de grupos ciudanos de izquierda.

Para mi es incompresible que esta “guerra” haya durado casi 40 años. A mi corazón latino-americano le cuesta analizar las injusticias sociales ocurridas durante las dictaduras que se vivieron en nuestro continente durante esa época, y es muy duro saber que se realizaron con apoyo y fomentadas por potencias mundiales sirviendo sus propios intereses. Aunque lo ocurrido en Guatemala es extremo debido a las crueles técnicas utilizadas y la cantidad de gente (indígena) desaparecida, en Bolivia, Chile y Argentina se vivió algo similar durante distintas dictaduras..

En cada uno de estos países miles de personas fueron arrestadas y torturadas debido a sus ideales de justicia social y apoyo a las clases desfavorecida. Arrestos injustifica-dos, propiedades usurpadas, tortura, exilio, y en los casos más tristes muerte o desaparición de seres queridos sin explicación alguna, forman parte de la historia de miles de familias latinoamericanas.

Al mismo tiempo, también hay miles de familias que vivieron el otro lado de las dictaduras, las familias de militares, de distintos rangos y con distintos grados de participación en estos  eventos tan terribles. Descendientes de los dos lados conviven ahora en un mismo país democrático “joven”, crecimos juntos y nos hemos hecho amigos, vamos juntos al colegio, sin saber nada -o sin querer saber- sobre las cosas que pasaron..

Luego está el otro grupo de personas, que no fueron intelectuales de izquierda, ni pertenecieron a la milicia. Los campesinos y pueblos indígenas de Latinoamérica, que habitan en las zonas más alejadas en condiciones muy básicas. Olvidados por la ley, no poseen mucho, no tuvieron acceso a educación, trabajan duro y no ahorran nada, generalmente de tez mas oscura, los bilingües de Latinoamérica.. Algunos simplemente víctimas de los conflictos, otros decidieron defender a sus familias y tratar de asegurarles condiciones básicas de vida, los que se unieron a la “revuelta comunista”.

No hace falta ser comunista para desear una sociedad más justa!

Escribiendo esta noche escuché en mi corazón la canción de cuna que a mis hijos les encanta: duerme negrito por Mercedez Sosa, la letra me parece relevante así que, aunque es simple, la pongo. Me preguntan cada vez que la canto: “mami, porqué el diablo es blanco?” Todavía no se muy bien cómo responder esta pregunta..

RIGOBE~3Tonight I wanted to write about Rigoberta Menchú, a Guatemalan indigenous leader that represents the struggles of the indigenous people of her country. Her story is relevant because millions of Latin-Americans can relate to it, with the difference, maybe, that hers is more tragic, bloody and overall harder than that of the majority.

Daughter of Vicente Menchú Pérez and Juana Tum Kótoja, Menchú is an indigenous K’iche woman, from the Mayan ethnic group. As a girl she lost two siblings due to poor living conditions in the plantations where her family worked most of the year. One died of malnutrition, the other due to poisoning with pesticides.

Her father was part of the social movements that strived to improve working and land tenure conditions for farmers and indigenous people in Guatemala. He died during a protest at the Spanish Embassy. Another brother of hers and her mother were pursued  apprehended, tortured and killed.

In 1981 she fled to live in exile in Mexico where she narrated her story, that was later published as her autobiography: “My name is Rigoberta Menchú and this is how my Conscience was Born” (Elizabeth Burgos 1984). This autobiography exposed the atrocities committed by the Guatemalan army. In 1992 Menchú received the Nobel Peace Prize. With the money of the prize  she established a Fund, named after her father, to support the struggle for human rights of indigenous people.

After having received the Nobel Prize an American anthropologist found incongruences in Menchú’s story, one of them, for example, was that she said to have been present when her brother was murdered. With these findings a campaign started to discredit her and revoke her Nobel Prize. In her defence the Nobel Committee declared that the prize hadn’t been awarded to her exclusively/primarily on the autobiography, but due to Menchú’s relevance in bringing condemnation to the Guatemalan armed forces and the atrocities committed, especially towards the Mayan people.

Rigoberta’s story, like that of many other Latin-Americans,  is deeply marked by political events, military persecution, repression and torture. She suffered the consequences of the civil war that was endured in Guatemala from 1960 to 1996, during which it is estimated that 200.000 people went missing or where killed. Her father died in 1980 during a protest, in an incident, known as “The burning of the Spanish Embassy”.

To me it’s not possible to understand that a country could have exerted so much violence against its own civil society. And it’s also impossible to ignore a correlation between the apparent success of social movements in securing a fairer distribution of land and resources, and the increase in military presence and political oppression.

In Guatemala in 1952 a decree finally came out for the re-distribution of land in favour of rural population. Previously, like in the rest of Latin-America, most of the productive lands were owned by an elite of Spanish descent. In Bolivia, the same year, a Land reform was carried out that stated that “the land belongs to the people that work it”. The first coupe d’état in Guatemala was in 1954, in Bolivia it happened in 1964.

It was interesting to read in wiki’s account of the Guatemalan Civil War, that the military actions in 1954 happened with US support because fruit corporations and the State Department considered the social movements as communist revolts. This was the beginning of decades of US support in a process of dissolution of the progress reached until then in matters such as social and economic reform, and legislative and democratic advances in Guatemala. Syndicates and left wing parties were banned, which lead to the radicalization of left wing citizen groups.

I find it incomprehensible that this “war” lasted almost 40 years. It is difficult for my Latin-American heart to understand the social injustice that took part in our continent during the many dictatorships, and it is very hard knowing that they happened with support/fomented by global powers serving their own interests. Even though what happened in Guatemala is extreme due to the cruelty of the tactics used and the amount of (indigenous) people disappeared, in Bolivia, Chile and Argentina the experience was similar during several dictatorships..

In each of these countries thousands of people were arrested and tortured due to their ideals of social justice and support to the disadvantaged classes.  Unjustified arrests, properties unfairly taken, torture, exile, and in the saddest cases, death or disappearance of loved ones without any explanation, are part of the history of thousands of Latin-American families.

At the same time, there are also thousands of families that lived the other side of the dictatorships, families with members belonging to the army, of different ranks and with different degrees of participation in these terrible events. Children of both sides cohabit the same “young” democratic country, we grew up together and became friends, we go to the same schools, without knowing -or wanting to know- about the things that happened..

Then there is another group of people, those who weren’t left wing intellectuals, or belonged to the army. The farmers and indigenous people of Latin-America, they inhabit the most remote areas in very basic conditions. The law has forgotten them, they own very little, didn’t have access to education, work hard and don’t get to save a thing, their skin is generally darker, the bilinguals of Latin-America.. Some of them only victims of the conflicts, others decided to defend their families and try to ensure basic living conditions for them, the ones that joined the “communist revolt”.

There is no need to be communist to wish for a fairer society!

While I wrote this, in my heart I could hear a lullaby that both my boys love to hear: sleep, little black boy by Mercedes Sosa, even tough they are simple, the lyrics seem relevant to me, so I translated them for you. Every time I sing it my boys ask: “mummy, why is he devil white?” I don’t know very well how to answer this yet..

Duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo, negrito.. Duerme, duerme mombila, que tu mama está en el campo, mombila..

Va a traer codornices para ti,              va a traer rica fruta para ti,                  va a traer carne de cerdo para ti,        va a traer mucha cosa para ti..

Y si el negro no se duerme,                  viene el diablo blanco y zaz!                  le come la patita, chicapumba chicabumba, japumba chicapú..

Duerme, duerme, negrito, que tu mama está en el campo, negrito.. trabajando, trabajando duramente, trabajando, sí,                          trabajando y va de luto, trabajando, sí trabajando y no le pagan, trabajando, sí, trabajando y va tosiendo, trabajando sí

pal negrito chiquitito, pal negrito, sí trabajando, si, trabajando, sí       duerme, duerme negrito,                    que tu mama está en el campo,    negrito…                                             negrito..                                                   negrito..

Sleep, sleep little black boy, for your mamma is in the field, little black boy Sleep, sleep Mombila, for your mamma is in the field, Mombila

She’s going to bring quails, for you she’s gonna bring sweet fruit, for you, she’s gonna bring pork, for  you, she’s gonna bring lots of things, for you..

And if the little black boy doesn’t sleep, white devil’ll come and zhaz! he’ll eat your little leg, cheekapumba, cheekapumba, hapumba, cheekapu..

Sleep, sleep little black boy, for your mama is in the field, little black boy.. working, working hard, yes, working working, while she’s mourning, working, yes, working and she doesn’t get paid, working, yes, working, while she’s coughing, yes, working

For the very little black boy, for the little one, yes, working, yes working sleep, sleep little black boy, for your mama is in the field, little black boy.. little black boy..                                   little black boy..

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